“Expedientes Nº08/25/BU/0017 y Nº08/25/BU/0055
Expansión internacional y consolidación de mercados para Ficosterra
Proyecto de subvención destinadas a financiar proyectos de expansión internacional de las PYMES de Castilla y León (2025), con el objetivo de impulsar su presencia en nuevos mercados exteriores y fortalecer su competitividad a nivel global”
¿Cómo hacer compost con algas ?
octubre 8, 2024Reglamento UE 2019/1009:
octubre 21, 2024Conceptos y definiciones generales de
bioestimulantes

Definición de bioestimulante
Un bioestimulante es una sustancia o microorganismo que se aplica a plantas, semillas o al suelo con el objetivo de mejorar la eficiencia de los nutrientes, la tolerancia al estrés abiótico (como sequía, frío, salinidad), la calidad de los cultivos y/o la disponibilidad de nutrientes en el suelo. A diferencia de los fertilizantes tradicionales, los bioestimulantes no son solo fuentes de nutrientes, sino que actúan sobre los procesos naturales de las plantas para potenciar su crecimiento, desarrollo y rendimiento.
En este sentido, es importante entender hoy nuevos conceptos de la agricultura moderna como la Eficiencia en el Uso de Nutrientes o NUE (Nutrient Use Efficiency), ya que esta medida nos permite evaluar el impacto positivo de los bioestimulantes en el aprovechamiento de los nutrientes por parte de las plantas.
Este término se utiliza para describir una amplia variedad de sustancias naturales y microorganismos que se usan para mejorar la eficiencia en el uso de nutrientes, la calidad de los cultivos y la tolerancia al estrés ambiental. Este nuevo concepto delimita el ámbito de aplicación de los bioestimulantes y establece su diferenciación con otros insumos agrícolas.
Un bioestimulante no debe ser confundido con un fertilizante o un regulador de crecimiento, ya que su función principal es potenciar el crecimiento de las plantas a través de la activación de procesos biológicos. Esto lo convierte en una herramienta fundamental para la agricultura moderna, que busca incrementar la producción de forma sostenible y respetuosa con el medio ambiente y reducir, al mismo tiempo la fertilización convencional

Diferencias entre bioestimulantes
y otros productos agrícolas
Los bioestimulantes se distinguen de otros productos agrícolas como fertilizantes y reguladores de crecimiento porque no tienen la función de nutrir directamente a las plantas ni de actuar como hormonas. Por ejemplo, el uso de fertilizantes orgánicos también tiene un impacto positivo en la salud del suelo y en la absorción de nutrientes, pero los bioestimulantes actúan de manera diferente, promoviendo la eficiencia del uso de estos nutrientes y mejorando al mismo tiempo la resistencia de las plantas a condiciones de estrés ambiental.
Tipos de
bioestimulantes
Bioestimulantes
según su composición
Los bioestimulantes orgánicos están compuestos de materiales naturales, como extractos de plantas. A diferencia de éstos, los ecológicos cumplen además con normas específicas de producción para ser certificados como sostenibles. Los bioestimulantes caseros, por otro lado, son soluciones preparadas a base de ingredientes comunes como el compost o el té de algas, que pueden ser aplicados a las plantas para mejorar su rendimiento.

Estos productos orgánicos y ecológicos se están volviendo cada vez más populares debido a la creciente demanda de prácticas agrícolas sostenibles. Al utilizar bioestimulantes naturales, los agricultores pueden mejorar la salud del suelo y la productividad de los cultivos sin tener que recurrir en muchos casos al empleo de productos químicos agresivos, lo que favorece la biodiversidad y reduce el impacto ambiental.
Bioestimulantes basados
en ingredientes naturales
Dentro de la gama de bioestimulantes de ingredientes naturales podemos distinguir varios grupos atendiendo a la materia prima de la que estén fabricados.

Extractos de
algas marinas
Son los más populares. Se obtienen de diferentes especies de algas. Son ricos en hormonas vegetales naturales (citoquininas, auxinas y giberelinas), así como en minerales, vitaminas y aminoácidos.
Pero no todas las algas marinas tienen el mismo valor agronómico. Las algas pardas, de la familia Laminariaceae, son las algas que, hasta el momento, han obtenido mayores resultados en cultivos, tanto intensivos como extensivos: mejoran el enraizamiento, la resistencia al estrés ambiental (sequía, calor, frío o salinidad), incrementan la capacidad de retención de agua y logran mayor rendimiento en plantas, con importantes incrementos de productividad que repercuten directamente en el bolsillo del agricultor.

Ácidos húmicos
y fúlvicos
Provienen de la descomposición de materia orgánica en suelos o depósitos de leonardita. Los ácidos húmicos son más grandes y actúan a largo plazo, mientras que los ácidos fúlvicos son más pequeños y solubles, con efectos más inmediatos.
Ambos mejoran la estructura del suelo, incrementan la capacidad de retención de agua y facilitan la absorción de nutrientes por las raíces.

Aminoácidos y
proteínas hidrolizadas
Los aminoácidos y las proteínas hidrolizadas derivan de la descomposición enzimática o química de proteínas vegetales o animales.
Favorecen el desarrollo de las plantas en situaciones de estrés y mejoran la síntesis de proteínas y el crecimiento general.

Extractos
de plantas
Se extraen compuestos activos de plantas específicas, como Trigonella foenum- graecum o Moringa oleifera, que contienen hormonas naturales y antioxidantes.
Pueden mejorar el crecimiento de las plantas y aumentar su resistencia a plagas y enfermedades.

Quitosano
Descripción: Derivado de la quitina, que se encuentra en los exoesqueletos de crustáceos como camarones y cangrejos. Es un polímero natural que actúa como bioestimulante y biofungicida.
Mejora la resistencia de las plantas frente a patógenos, refuerza las paredes celulares y aumenta la capacidad de respuesta inmune de las plantas.

Microorganismos benéficos
(hongos y bacterias)
Bioestimulantes que contienen bacterias y hongos beneficiosos que mejoran la interacción entre las plantas y el suelo.
Hay cepas microbianas como las bacterias acidolácticas (Lactobacilus plantarum) levaduras u hongos (Saccharomyces c.) que logran aumentan la absorción de nutrientes, especialmente fósforo, y mejoran la salud del suelo, ayudando a las plantas a resistir el estrés biótico y abiótico.

Silicio
Aunque el silicio no es esencial para todas las plantas, puede actuar como un bioestimulante natural al reforzar las paredes celulares.
Aumenta la resistencia mecánica de las plantas frente a plagas y enfermedades, además de mejorar la tolerancia a la sequía y salinidad.

Extractos de
leonardita
La leonardita es una fuente natural de materia orgánica rica en ácidos húmicos y fúlvicos.
Mejora la estructura del suelo, facilita la absorción de nutrientes y estimula el crecimiento radicular.
Aplicaciones de
bioestimulantes en la agricultura

Aplicaciones según
necesidades del cultivo
Los bioestimulantes tienen aplicaciones específicas según las necesidades del cultivo. Los bioestimulantes enraizadores promueven el desarrollo de raíces más profundas y densas, mientras que los foliares se aplican directamente sobre las hojas para mejorar la fotosíntesis y la eficiencia en la absorción de nutrientes.
Otros productos, como los bioestimulantes para floración, se utilizan para incrementar la cantidad y calidad de las flores, lo que a su vez mejora el cuaje y el engorde de frutos.
En casos de fitotoxicidad, los bioestimulantes a base de algas marinas son especialmente útiles para mitigar este problema. Puedes obtener más información sobre cómo paliar la fitotoxicidad gracias a la acción de estos bioestimulantes en este artículo: Paliar la fitotoxicidad gracias a la acción de bioestimulantes de algas marinas.
Aplicaciones según tipo de cultivo.
Cada caso es un mundo.
Los bioestimulantes se aplican de manera efectiva en una amplia variedad de cultivos, tanto intensivos como extensivos. Cada uno tiene necesidades específicas que se ven favorecidas por el uso de estos productos.

En cultivos de tomate, por ejemplo, los bioestimulantes mejoran la calidad de los frutos al promover un desarrollo uniforme y reducir la incidencia de enfermedades.
Un caso de éxito en el que Ficosterra ha aplicado sus soluciones con resultados positivos es el de BeeNatural en Perú, donde se implementaron bioestimulantes a base de extractos de algas para mejorar la resistencia de los tomates al estrés hídrico y aumentar la productividad. La mejora de la salud radicular y la uniformidad en el desarrollo de los frutos se tradujo en un incremento significativo de la producción y calidad del cultivo. Más detalles de este estudio pueden encontrarse en nuestro sitio web de casos de estudio.
En el caso de cultivos de maíz, los bioestimulantes pueden incrementar la eficiencia en el uso del nitrógeno, lo que resulta en un crecimiento más vigoroso y una mayor producción de biomasa. Este es el resultado que hemos observado en proyectos desarrollados en la Universidad Politécnica de Valencia, donde el uso de bioestimulantes como los de Ficosterra mejoró la absorción de nitrógeno y fósforo, optimizando la fertilización y disminuyendo el uso de productos agroquímicos. Esto se alinea con nuestra visión de una agricultura más sostenible y respetuosa con el medio ambiente.


En cultivos de trigo y soja, los bioestimulantes ayudan a mejorar la resistencia al estrés hídrico y optimizan la absorción de nutrientes como el fósforo y el potasio, necesarios para el desarrollo de semillas fuertes.
Además, en cultivos de cacao y papa, los bioestimulantes también se utilizan para incrementar la resistencia de las plantas a plagas y enfermedades como la monilia y el tizón tardío, respectivamente, garantizando cosechas de alta calidad y mejorando el rendimiento general del cultivo. Los estudios realizados en México con pequeños productores de cacao mostraron cómo los bioestimulantes de algas de Ficosterra redujeron la incidencia de enfermedades foliares y radiculares, mejorando la vitalidad de las plantas y la calidad del fruto.
Por otro lado, Ficosterra ha trabajado con excelentes resultados con la aplicación de sus bioestimulantes probióticos y prebióticos en césped deportivo. Si te interesa este tema, puedes ampliar información en este post publicado por uno de nuestros clientes. En este caso los bioestimulantes de extractos de algas marinas y microorganismos han sido fundamentales para promover un enraizamiento más fuerte, una recuperación más rápida tras el desgaste y una resistencia superior a la compactación y al estrés provocado por el tráfico continuo. El césped tratado con bioestimulantes de algas presenta una mayor densidad y una apariencia más saludable, lo que lo convierte en una opción preferida para campos deportivos y áreas de alto uso.

Cada uno de estos casos demuestra cómo los bioestimulantes se adaptan a las necesidades específicas de cada cultivo, optimizando el crecimiento y la resistencia de las plantas, al tiempo que promueven una agricultura más sostenible y eficiente.
Beneficios de los
bioestimulantes

Beneficios para el crecimiento
y desarrollo de la planta
Los bioestimulantes ayudan a las plantas a desarrollar un sistema radicular más robusto, lo que facilita la absorción de agua y nutrientes, incluso en suelos pobres o compactados. Esto se debe a que estos nuevos insumos promueven la actividad de enzimas que regulan el crecimiento y la formación de nuevas raíces, incrementando así la capacidad de la planta para explorar el suelo y extraer nutrientes.
Además, los bioestimulantes aumentan la tolerancia de las plantas a situaciones de estrés abiótico, como la sequía, el frío, la salinidad y las temperaturas extremas. Al actuar sobre los mecanismos de defensa natural de las plantas, los bioestimulantes permiten que las plantas mantengan un crecimiento constante, incluso en condiciones desfavorables.
Beneficios para la calidad de
los frutos y floración
Los bioestimulantes contribuyen a una mayor uniformidad y tamaño de los frutos, mejorando la calidad organoléptica (sabor, aroma y textura) de los mismos. Esto es especialmente relevante en cultivos de frutas y hortalizas, donde la apariencia y la calidad de los frutos determinan su valor comercial.
En la floración, los bioestimulantes juegan un papel fundamental al promover la producción de flores más numerosas y de mejor calidad. Esto incrementa el cuaje (la fase de transición de la flor al fruto) y reduce la caída prematura de flores, asegurando una mayor cantidad de frutos por planta.
Si tu cultivo es cítrico, te animamos a ver este pequeño vídeo sobre la aplicación del bioestimulante ficosagro® en cítricos, donde Juanjo Sánchez López, técnico de campo de Sagunto (España), desde hace más de 30 años, nos cuenta la experiencia obtenida en la en la floración de sus naranjos.
Asimismo, los bioestimulantes que contienen auxinas (hormonas naturales) facilitan la expansión celular, lo que se traduce en frutos más grandes y uniformes.

Hay que tener en cuenta que no todos los bioestimulantes tienen los mismos tipos de hormonas, ni la misma concentración en la formulación. Para más información sobre el uso de auxinas naturales, puedes consultar este artículo sobre auxinas y sus beneficios en la agricultura.

Beneficios para
el suelo y microbioma
Los bioestimulantes regenerativos y microbianos tienen un efecto positivo sobre la salud del suelo al incrementar la actividad microbiana y la disponibilidad de nutrientes. Al aplicar estos bioestimulantes, se promueve un equilibrio en la comunidad microbiana del suelo, lo que resulta en una mayor descomposición de materia orgánica y una liberación más eficiente de nutrientes esenciales para las plantas. Estos productos también pueden reducir la compactación del suelo y mejorar su estructura, aumentando la capacidad del suelo para retener agua y aire. Esto favorece el desarrollo radicular y reduce la erosión, especialmente en suelos que han sido sometidos a cultivos intensivos o malas prácticas agrícolas. Si estás interesado en conocer más sobre fertilizantes y sus efectos en la agricultura sostenible, puedes leer el artículo sobre fertilizantes orgánicos vs. sintéticos.

Consultas comunes relacionadas con los
bioestimulantes
¿Qué es un bioestimulante agrícola?
Un bioestimulante agrícola es un producto que se utiliza para mejorar el crecimiento, la resistencia y la calidad de las plantas. Actúa optimizando los procesos fisiológicos de las plantas. Estos productos pueden contener extractos de plantas, aminoácidos, microorganismos o compuestos sintéticos diseñados para estimular el crecimiento vegetal.
¿Cuál es la diferencia entre un bioestimulante y un fertilizante?
Un fertilizante proporciona nutrientes esenciales como nitrógeno, fósforo y potasio, mientras que un bioestimulante actúa sobre los procesos fisiológicos de la planta para mejorar la absorción y utilización de estos nutrientes. Los bioestimulantes no reemplazan a los fertilizantes, sino que los complementan.
¿Dónde se pueden comprar bioestimulantes?
Los bioestimulantes se pueden adquirir en tiendas especializadas en productos agrícolas, viveros o plataformas en línea.
¿Qué precio tienen los bioestimulantes?
El precio de los bioestimulantes varía según el tipo de producto y la marca. Los productos a base de extractos de algas marinas, por ejemplo, pueden tener un costo más elevado debido a su proceso de producción y la concentración de compuestos bioactivos.
¿Los bioestimulantes son seguros para el medio ambiente?
Sí, los bioestimulantes se consideran una alternativa sostenible en la agricultura, ya que muchos de ellos están compuestos de ingredientes naturales y contribuyen a la salud del suelo y de las plantas. No obstante, es importante seguir las recomendaciones de uso para evitar aplicaciones excesivas.
¿Pueden utilizarse bioestimulantes en la agricultura ecológica?
Sí, muchos bioestimulantes están certificados para su uso en la agricultura ecológica, especialmente aquellos que están compuestos de materiales orgánicos y no contienen sustancias sintéticas ni químicos agresivos.
En la agricultura moderna, los bioestimulantes juegan un papel crucial para promover un crecimiento vegetal saludable, mejorar la calidad de los frutos y reducir el impacto del estrés ambiental en las plantas. Si deseas explorar más sobre las aplicaciones de los bioestimulantes en la agricultura sostenible, te recomendamos consultar artículos como El uso de algas como fertilizante: la mejor opción para una agricultura sostenible y Giberelinas: clave en el desarrollo de cultivos.
Ya sea que se utilicen en grandes extensiones de cultivo o en huertos urbanos, los bioestimulantes representan un avance significativo hacia una agricultura más sostenible y eficiente. A medida que la investigación en este campo continúe desarrollándose, es probable que veamos una expansión aún mayor en su uso y una diversificación de productos que cubran necesidades específicas para las necesidades de cada cultivo.
Para cualquier interesado en maximizar el rendimiento de sus cultivos y garantizar una producción sostenible y de alta calidad, los bioestimulantes son una opción que vale la pena explorar.
Contacta con nostros, somos expertos en bioestimulantes
¿Quieres maximizar el rendimiento de tus cultivos y aprovechar al máximo el poder de los bioestimulantes? Contacta con Ficosterra. Somos expertos en el desarrollo de soluciones de origen marino, innovadoras y sostenibles para su aplicación a la agricultura. Nuestro equipo de especialistas está listo para asesorarte y ayudarte a implementar la mejor estrategia para el crecimiento saludable de tus plantas.
Puedes escribirnos un correo a info@ficosterra.com para obtener más información sobre nuestros productos y servicios.
¡No esperes más y da el siguiente paso hacia una producción agrícola eficiente y respetuosa con el medio ambiente!
Fuentes: AEFA Asociación Española de Fabricantes de Agronutrientes